Cómo contar una historia como un rockstar

Esta entrada es un estudio de caso de storytelling del que se pueden extraer unas enseñanzas muy potentes, cortesía de Dave Grohl.  

El título original de este artículo iba a ser:

Cómo contar una historia desafortunada con encanto de rockstar, derretirles la cara a más de 135.000 personas y que te amen por ello.

Pero en el camino lo fui suavizando.

(Sí, soy un cobarde).

Te digo porqué:

1ero, el tema de las 135.000 personas que suena bien, pero no si son personas a las que se les ha derretido la cara.

2do, se planteaba un asunto medio masoquista / medio síndrome de Estocolmo. Y esto es una web seria de copywriting y storytellig, no una web seria de psicología clínica.

2do, era un título largo, y eso disparó la alarma de cierto plugin soplón que decía que:

“Estaba abusando de la extensión del título del artículo y la mar en coche con el SEO”.

Total, que quedó como quedó.

Aquí es donde entra Dave Grohl

Seguro conoces a Dave Grohl.

O tal vez no:

Bueno, en resumidas es este señor que toca la guitarra y canta, así:

(Puedes darle al play y escuchar mientras lees).

El caso es que Dave nos muestra que:

El storytelling está en todas partes

¿Por qué te digo esto?

Por muchas razones.

Pero en esta oportunidad te lo digo por lo que le hizo Dave Grohl a más de 135.000 personas en el Festival de Glastonbury de junio del 2017.

¿Qué cosas les hizo?

Les contó una historia.

Una lección de storytelling sacada de Glastonbury 2017

El otro día viendo un concierto, por YouTube, confirmé algo:

  1. Dave Grohl es un frontman muy completo.
  2. Siempre es posible contar, casi cualquier cosa, con gracia.
dave grohl te enseña cómo contar una historia como un rockstar

El concierto en concreto era el Festival de Glastonbury del 2017.

 Para ser más exacto la presentación de los Foo Fighters en ese festival.

Calma, calma, que esto no va de música.

Esto va de historias.

Ya verás.

Una banda tan grande como los Foo Fighters pueden permitirse iniciar un show con una pirotecnia proporcional a su trayectoria.

Pero no.

¿Entonces cómo inician los Fighters ese concierto?

Con Dave rasgueando la guitarra con el volumen bajito, como para arrullar a un bebé.

Y, además, contando una historia, como lo haría un cuentacuentos sentado frente a una fogata.

Contexto

Los Foo Fighters iban ser cabezas de cartel del Festival de Glastonbury del 2015 pero Dave se rompió una pierna y tuvieron que cancelar… En ese festival la banda Florence and the Machine tocó una canción de los Foo Fighters. En el 2017 los Fighters fueron invitaron de nuevo al festival y nadie se rompió nada.

Aquí le cedemos el espacio al Sr. Grohl, para que sea él quien cuente su historia.

La historia de Dave

Dave Grohl cantando cuentos y contando historias

“Hemos llegado esta noche con dos años de retraso. Lo siento, el tráfico es una #$%?.

Déjenme decirles algo: Debimos estar aquí para todos ustedes en el 2015. Siento habérmelo perdido.

Pero yo vi ese show en mi laptop mientras estaba sentado en una silla de ruedas con mi pierna rota, y se veía hermoso.

Y mi amiga Florence… Tomó el puesto de cabeza de cartel, lo cual me hizo muy feliz…

Y yo estaba sentado en mi silla de ruedas viendo el concierto en la tele y, sorprendentemente, ella tocó una canción de los Foo Fighters.

Además, muy bien tocada, como nunca lo hemos hecho nosotros los Foo Fighters, déjenme decirles.

Así que tuvimos que venir hasta acá y empezar el show esta noche cantando esa canción en respuesta a Florence.

Pueden cantarla conmigo también, si se la saben.

Esta canción se llama… “

Entonces aquí podemos poner telón y despedir esta entrada, pero no.

Aquí es donde comienza.

¿Qué se puede aprender de esto?

Es probable que te estés rascando el cogote y diciendo:

“Bien, César, qué puedo aprender de esto”.

“Además, yo no soy una banda de rock, yo soy un (y aquí pones el nombre de lo que sea que hagas)”.

Pero incluso, de ese discurso de menos de doscientas palabras se puede aprender y la lección que se puede extraer de todo eso es la que sigue:

Cualquier persona puede contar una historia para ganarse al público. Punto.

Da igual que seas plomero, chef o bioquímico.

En algún momento todos tenemos que contar una historia.

Y, si vas a contar una historia, es mejor que lo hagas con el encanto de un rockstar.

Ajá, sí, pero antes te toca dejar de creer que no eres un rockstar.

Pero mientras te voy diciendo que en esta vida solo tienes dos opciones:

  1. Contar historias como Dave Grohl.
  2. O ser como esos vocalistas borrachos que nunca saben dónde están tocando y que nunca interactúan con el público.

Porque nunca puedes escapar del foco enorme que en algún punto de la noche te ilumina y te convierte en el centro de todas las miradas.

¿Entonces qué vas a hacer?

Tú, vas a contar una historia.

Y lo harás a lo grande, te explico cómo.

Cómo contar una historia cómo un rockstar

En este apartado vamos a diseccionar el “cuentico” del Sr. Dave.

Lo primero que hay que decir es que se trata de una historia desafortunada, podría llamarse: la historia de cómo me perdí el festival de hace dos años porque me rompí una pierna.

Y tiene varios elementos interesantes, veamos:

Suelta una introducción con gancho

Suelta una introducción con gancho

Hemos llegado esta noche con dos años de retraso. Lo siento, el tráfico es una #$%?.

Si eso no es llamar la atención desde el momento cero, entonces dime tú lo qué será.          

Y no, no tienes que usar palabrotas.

La gracia de la introducción no está en el taco.

La magia ocurre cuando le atribuye el retraso al tráfico, a algo tan común.

Lo que demuestra que en las historias no importa el qué, lo que en realidad importa es el cómo.

Ríete de ti mismo

“Y yo estaba sentado en mi silla de ruedas viendo el concierto en la tele y, sorprendentemente, ella tocó una canción de los Foo Fighters. Tocada muy bien, como nunca lo hemos hecho nosotros los Foo Fighters, déjenme decirles”.

O, dicho de otra forma: ella tocó una canción nuestra y lo hizo mejor que nosotros.

Es difícil saber si otra banda, que no sean los Foo Fighters, puede tocar mejor una canción de los Foo Fighters. Además, tampoco viene al caso.

Pero el comentario resulta interesante por varias razones, con él, Dave demuestra que:

  1. No tiene miedo de que alguien toque mejor sus canciones.
  2. No le importa no ser el mejor.
  3. No tiene miedo de quedar en ridículo.

Y, además:

  • Se está riendo de sí mismo.
  • Baja del pedestal del rockstar omnipotente.
  • Se divierte y, en consecuencia, divierte al público en el proceso: ley de contagio emocional.
  • Reconoce el talento ajeno.

El humor en el storytelling

De ese chiste de tres líneas podríamos escribir páginas y resulta clave, puesto que explica y resume gran parte de la esencia del storytelling: transmitir cosas y hacer que la gente se lo pase bien.  

Con frecuencia vemos que algunas personas en posiciones de poder son incapaces de:

  • Reírse de sí mismas.
  • Reconocer el talento ajeno.

De divertir a nadie, ni hablar.

Muchas de estas personas viven en un burbuja de “solemnidad almidonada” que, además de resultar inútil, es una enemiga total de las buenas historias y atenta contra lo más humano del ser.

Una advertencia: Tampoco se trata de hacer humor autodestructivo, convertirse en un payaso, ni mucho menos.

Se trata de mostrarse vulnerable con humor, hacer sentir cómodos a quienes te rodean, mostrarse como humano imperfecto. Se trata de matar al robot infalible y darle espacio al humano que siente y sonríe, y vaya que suena hippy, pero es cierto.

Es posible que el robot infalible sea una máquina que nunca se equivoca en nada, pero las posibilidades de que alguien sienta algo por ese robot que nunca se equivoca son nulas.

Nadie va a tomarse un zumo con el robot, nadie va a comprarle nunca nada al robot.

Y no hablemos de las posibilidades de que el robot ligue.

Usa una llamada a la acción

“Y ustedes pueden cantar conmigo también si se la saben.”

En el mundo del copywriting las llamadas a la acción son un recurso muy usado.

Usa una llamada a la acción

Los call to actions, que es como se les llama en la lengua de Eminen, son unos artefactos que buscan provocar una respuesta inmediata especifica:

  • Suscríbete.
  • Regístrate.
  • Descarga.
  • Busca.
  • Añade al carrito.

Si estas contando una historia, en ese instante eres el líder de la manada, entonces lidera a la manada y diles que es lo que sigue.

Te están prestando atención, se están divirtiendo contigo, ahora sugiéreles algo que puedan hacer ya mismo, que sea bueno y que tenga que ver con tu historia.

Dave, les pide que canten la canción, si se la saben.

¿Cuándo cuentes tu historia, qué le vas a pedir a tu audiencia?


Por: César Escalona

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