Si algunas personas mienten en las entrevistas de trabajo que son cara a cara — ¿Cuánto crees que mienten en sus webs, donde nadie los mira a los ojos?

Hola, mi nombre es César Escalona.

Soy un tipo que escribe textos de ventas.

Es posible que quieras saber quién soy, pero es un tema lioso.

Digo, que pretender conocer a una persona leyendo un mini resumen que igual puede ser falso es…

Tan absurdo como querer vender utilizando los mismos textos genéricos que usa todo el mundo.

Pero es algo que pasa, pasa mucho, por eso la mayoría de los negocios online son iguales a:

 Los vendedores de manzanas de la Gran Depresión.

Escucha, a principios de los años 30 la economía de los Estados Unidos pasaba un mal momento.

Y muchos hombres se quedaron sin trabajo, ya sabes: nada de llevar el pan a casa y demás.

Entonces un día a un tipo del negocio de las manzanas se le ocurrió una idea:

Vender manzanas por cajas a los hombres desempleados para que estos las vendan en las calles por un beneficio.

Genial.                                  

Enseguida muchos desempleados comenzaron a ofrecer las frutas. Muchas personas comenzaron a comprarlas.

Y todo marchaba bien

Bastante bien.

Eso hasta que las calles comenzaron a tener más vendedores de manzanas que gente dispuesta a comprarlas.

Vale, te digo eso no porque me flipe la historia de la venta de manzanas.

Pero es que muchas webs son como esos vendedores.

Todos tienen el mismo producto, la misma propuesta, los mismos textos…

Ahora, si quieres diferenciarte tampoco tienes que vender peras. Es más una cuestión de aplicar ese asunto del copywriting del que se supone debo hablarte aquí, porque:

Se supone que…

Este es el espacio donde presumo de mis habilidades. De mis méritos.

Se supone que aquí tengo que crear un vínculo especial entre tú y yo, como si fuéramos siameses.

Amigos de toda la vida. Seres destinados a conocerse.

Pero no.

Es que nos han dicho tantas pasteladas sobre el marketing, el copywriting y las ventas que ahora parece que:

Damos por sentado que los ejecutivos duermen con corbata y que debo soltarte alguna línea en plan:

“Si estás aquí es porque tus textos no hacen networking ni sacan la basura mientras duermes”

Sí, es ridículo, pero a muchos les parece algo normal porque algunos expertos en “ganar pasta online” enseñan a decir esa clase de cosas.

Por eso muchas veces todo esto parece un asunto teatral donde cada quién representa un papel, rollo:

Estas son las líneas que me dan a mí por ser copy…

Y, tu parte, como prospecto que busca unos textos más dulces que flecha de Cupido es creértelas.

Bueno, si tú quieres jugar ese juego entonces lo que hago puede que no te interese.

¿Qué es lo que hago?

Escribo textos para vender.

Me dedico a eso que los aficionados a las palabras con bastantes consonantes llaman copywriting.

Algunos colegas y clientes en algún punto han dicho: lo tuyo es el storytelling.

Y razón tienen, pero no es un capricho. Fíjate:

Algo que enseñan las leyendas del mail order es que los mejores textos de venta cuentan historias.

Igual que los buenos vendedores.

Los buenos padres. Los buenos amigos. La gente influyente. Y, en definitiva, todas las personas que terminan ocupando un espacio en tu memoria.

Es que todo es una historia y yo cuento una cada día por email, si quieres recibirlas, te suscribes por aquí:

Al suscribirte muestras tu conformidad con las políticas de privacidad y con la idea de que te envíe un email cada día.

¿Que por qué lo hago?

Porque funciona, es algo que sé.

Sí, también hay un montón de cosas que no sé, y no querrás que haga una lista.

Que ¿Qué más sé?

Sé que:

Seguiré enviando un email cada día para vender.

Que mientras haya vida y gente que compre también seguiré armando cartas de ventas para promocionar el producto de algún cliente.

Y escuchando a Jimi Hendrix, en vinilo.

Y paseando y riendo con Mar mientras le cuento algo que luego leerás por aquí:

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Claro, solo si te suscribes. Si no, nada. La vida continúa.