Aquí voy a mostrarte algunas cositas que no se encuentran debajo de cualquier loza.

Pero primero veamos algo que es básico:

¿Qué $%&#! es eso que llaman copywriting?

Sobre el copywriting se ha dicho mucho y todo es hermoso, mágico, perfecto.

Para no desentonar con esa atmosfera etérea, idílica y romántica que se ha tejido al rededor del término copywriting voy a compartir contigo una definición de copy que armé parafraseando a Mario Benedetti:

Así el copywriting es: que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima…”

Pum.

Directo al mentón y sin bajar la guardia.

Sin ladridos de perro desdentado que se anuncia y luego no muerde.

Chaz.

Porque el copy va a por todas, con el cuchillo entre los dientes.

Roberto Fontanarosa diría que el copywriting:

“… es el golpe que necesita el lector para quedar inmovilizado. Un buen patadón en los huevos que le quite el aliento y lo paralice”.

Y estoy de acuerdo. Si tú difieres bien, ya sabes dónde está la salida.

Antes de hablarte de las funciones copywirter quiero abrir un breve paréntesis. Es que con frecuencia me preguntan que cómo veo la relación entre el copywriting y el aspecto visual, vamos el diseño. Yo la veo así:

Un apunte sobre: copywriting, diseño, Piet Mondrian y los animales en peligro de extinción

A veces me preguntan que qué opino del kapí-rrairin y el web design.

Lo que opino es que hacer copywriting no es un jugar al Tetris.

Lo digo porque cada vez que alguien suelta que: “el copy debe adaptarse al diseño de tu web” en la selva amazónica muere un guacamayo y en el ártico un oso polar.

Lo que sé es que hay que parar la matanza innecesaria de animales.

Y si tu idea de negocio online consiste en comprarte en ThemeForest una plantilla de WordPress de las más abstractas, de esas que parecen un cuadro de Piet Mondrian.

O una partida de Tetris y luego buscar a alguien que meta palabras con calzador para que se vean bien, pues mal andamos.

No lo digo por ti, que tendrás una web chula pero que nadie entiende.

Lo digo por las animalitos inocentes que no tienen la culpa.

Ahora sí, la función del copy: haciendo click aquí.

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